Julia Ramos Sánchez, exdirigente vinculada a organizaciones sociales afines al MAS, figura entre las principales beneficiarias de recursos del Fondo Indígena. Según una denuncia presentada ante el Ministerio Público, entre 2013 y 2015 Ramos habría recibido Bs 3.453.487 en su cuenta personal como parte de proyectos financiados con dinero público durante la gestión de Luis Arce como ministro de Economía.

Estas transferencias forman parte de un conjunto de desembolsos que superarían los Bs 100 millones entregados a una veintena de dirigentes. Por esta razón, la Fiscalía activó un proceso por incumplimiento de deberes y conducta antieconómica, señalando a Ramos como una de las exdirigentes que manejó montos superiores a los tres millones de bolivianos en uno de los periodos más cuestionados del Fondo Indígena.


