Momentos de alta tensión se vivieron en Viacha, donde una turba de comunarios, familiares y compañeros de trabajo de un chofer asesinado sacó de celdas policiales a tres adolescentes acusados del crimen. En medio de la multitud, el padre de uno de los investigados pidió que no lo lincharan y aseguró que su hijo estaba consciente de la gravedad de lo ocurrido. “Él igual está consternado, sabe lo que ha hecho”, expresó.

Durante el hecho, el hombre castigó a su hijo con chicotazos frente a los presentes y se comprometió públicamente a brindar una mensualidad para la manutención de los dos hijos menores que dejó en la orfandad la víctima. Familiares del fallecido exigieron justicia y pidieron que los responsables reciban la máxima sanción establecida por ley.
Según los reportes, el cuerpo del chofer fue hallado en un río y posteriormente la Policía Boliviana logró aprehender a tres menores de edad gracias al análisis de cámaras de seguridad. Tras varias horas de tensión y negociaciones, los acusados fueron devueltos a dependencias policiales para continuar con las investigaciones.


