El aumento del Salario Mínimo Nacional a Bs 3.300 tuvo un efecto inmediato en las rentas vitalicias de los expresidentes de Bolivia, que pasaron de Bs 27.500 a Bs 33.000 mensuales. Esto se debe a que, por normativa vigente, dichas rentas equivalen a 10 salarios mínimos, por lo que cualquier incremento se refleja de manera automática en estos beneficios.

La actualización se da en un contexto marcado por la eliminación de la subvención a los combustibles y los llamados oficiales a que la población adopte medidas de austeridad. Este contraste ha generado cuestionamientos públicos, debido a que mientras se piden sacrificios económicos a la ciudadanía, los ingresos de exmandatarios se incrementan por efecto de la ley.
En noviembre, el vicepresidente Edmand Lara presentó un proyecto para suprimir las rentas vitalicias a los expresidentes; sin embargo, la iniciativa no registra avances en la Asamblea Legislativa. Mientras tanto, el incremento ya está en vigencia junto con el nuevo salario mínimo, en medio de un clima de incertidumbre y debate social.


