La madrugada del viernes, los ríos Mapiri y Tipuani se desbordaron en el municipio de Guanay, en La Paz, provocando la inundación de varias viviendas y dejando las calles intransitables, lo que generó preocupación y alarma entre los vecinos. El agua ingresó con fuerza a los hogares y obligó al cierre de vías para prevenir accidentes, mientras las autoridades locales desplegaron personal para monitorear la situación en puntos estratégicos del municipio.

El gobernador de La Paz, Santos Quispe, informó que se encuentra a la espera de la declaratoria de desastre por parte de la Alcaldía para enviar maquinaria pesada y asistencia a las familias afectadas. Hasta el momento, no se ha reportado un número oficial de casas dañadas ni de personas damnificadas, aunque la población permanece en alerta ante posibles nuevas crecidas de los ríos.
Ante la recurrencia de este tipo de inundaciones, Quispe sugirió que las autoridades de Gobierno consideren reubicar a las familias y construir nuevas viviendas en zonas seguras, advirtiendo que es necesario prevenir pérdidas económicas y daños a la población por desastres naturales que se repiten cada año.


