José Luis Sánchez, ciudadano argentino, denunció que su vehículo, previamente robado en Argentina y recuperado en Tarija, fue decomisado por la Aduana Nacional y actualmente se encuentra en proceso de destrucción. Según su versión, tras la recuperación del motorizado acudió a las instancias correspondientes para regularizar la situación, pero dos funcionarios le habrían exigido 10 mil dólares a cambio de devolverle el vehículo, suma que no pudo pagar.

Ante su negativa, se inició un proceso administrativo que derivó en la disposición final del vehículo, hecho que Sánchez calificó como injusto y doloroso. El ciudadano indicó que esta situación lo dejó indefenso y sin respuestas claras, y expresó su frustración ante lo que considera un procedimiento irregular.
Además, Sánchez pidió a las autoridades competentes investigar la presunta extorsión, esclarecer los hechos y revisar los procedimientos aplicados, con el fin de evitar que otros ciudadanos atraviesen situaciones similares.


