La dirigencia nacional de trabajadores de la prensa denunció un ataque extremadamente violento contra un periodista en la ciudad de El Alto y declaró al sector en estado de emergencia. Según el reporte sindical, el comunicador fue amenazado por su labor investigativa, luego perseguido tras realizar una cobertura y posteriormente retenido y agredido con arma blanca, sufriendo la mutilación de la lengua. El hecho fue calificado como un intento directo de silenciar el trabajo periodístico en Bolivia.

Las organizaciones del sector exigen a la Policía Boliviana y al Ministerio Público una investigación inmediata, la identificación de los responsables y garantías reales para el ejercicio de la labor informativa. Mientras tanto, se aguarda un informe oficial sobre el avance del caso y las acciones legales correspondientes.


