Durante un operativo en el Salar de Coipasa, efectivos de las Fuerzas Armadas de Bolivia interceptaron un cargamento ilegal compuesto por cuatro motorizados sin documentación y alrededor de 100 fardos de ropa usada.

Ante las dificultades del terreno y el riesgo de enfrentamientos, las autoridades procedieron a destruir la mercadería en el mismo lugar; el procedimiento representa un perjuicio económico estimado en Bs 2,1 millones para las redes de contrabando.


