Desde la ciudad de Sucre, el presidente Rodrigo Paz anunció que reducirá su salario en un 50%, pasando de Bs 22.000 a Bs 11.000 mensuales, como parte de las medidas de austeridad impulsadas por su Gobierno.

Durante su intervención, la autoridad también cuestionó los ingresos de algunos dirigentes en comisión sindical, señalando que existen casos en los que percibirían hasta Bs 40.000 mensuales, situación que, según dijo, requiere revisión en el marco de la transparencia salarial.
Asimismo, descartó privatizaciones de empresas estatales y negó un incremento en tarifas de servicios básicos, asegurando que la reducción salarial no alcanzará a ciertos cargos técnicos, con el objetivo de evitar la fuga de profesionales hacia el sector privado en Bolivia.


