El Sindicato de Choferes Asalariados del Transporte Nacional e Internacional (Schatin) rechazó la intención del Gobierno de reactivar el ferrocarril Arica-La Paz y advirtió que se opondrá a su funcionamiento. El sector considera que la puesta en marcha del tren podría afectar miles de fuentes laborales vinculadas al transporte de carga por carretera.

El ejecutivo del sindicato, Pedro Quispe, afirmó que alrededor de 50.000 tráileres podrían verse perjudicados y cuestionó la demanda que tendría el servicio ferroviario frente al transporte terrestre. El dirigente expresó su preocupación por las consecuencias que la reactivación del ferrocarril podría tener sobre la actividad de los camioneros.
Quispe también destacó el movimiento económico que genera el transporte de carga en las zonas fronterizas y sostuvo que miles de familias dependen de esta actividad para su sustento. La posición del sector se da en medio de la intención gubernamental de recuperar la conexión ferroviaria entre La Paz y el puerto chileno de Arica.


